El MIT Media Lab publico The GenAI Divide: State of AI in Business 2025, posiblemente el estudio mas completo hasta la fecha sobre el uso real de inteligencia artificial generativa en las organizaciones.
Los hallazgos centrales incluyen que solo el 5% de los pilotos generan impacto rapido en ingresos o P&L, mientras el 95% restante no produce beneficios medibles. La principal causa no es tecnologica sino organizacional, denominada learning gap.
El ROI no surge de donde mas se invierte. Mas de la mitad de presupuestos se dirigen a ventas y marketing, pero el mayor retorno aparece en automatizacion de back-office.
Las herramientas adquiridas a proveedores tienen tasa de exito cercana al 67%, mientras que desarrollos internos alcanzan apenas un tercio. Las startups fundadas por jovenes alcanzaron mas de 20 millones de dolares en ingresos en menos de un ano.
La brecha es cultural, humana y estrategica. Se trata de un problema de absorptive capacity: la habilidad de reconocer, asimilar y aplicar conocimiento externo. El MIT lo describe como learning gap.
Las organizaciones deben abordar la ambidextricidad estrategica: explotar con eficiencia las unidades actuales y explorar lo nuevo hacia la disrupcion.
Lo que muestra el MIT es una actualizacion empirica del dilema del innovador de Christensen. Las grandes corporaciones, atrapadas en sus propios sistemas de incentivos, no logran capitalizar las tecnologias disruptivas.
Necesitamos formar lideres y equipos capaces de aprender con IA, decidir con IA, co-crear con IA. La ventaja sostenible no esta en el acceso a lo tecnico, sino en la capacidad estrategica y cultural de integrarla.
El gran aporte del informe no es senalar que el 95% fracasa, sino mostrar que el exito no depende de la IA en si, sino de la capacidad organizacional de integrarla con proposito, coherencia y aprendizaje continuo.