El principal objetivo que me planteé al iniciar este proceso de generación de contenido en LinkedIn era lograr que las personas compartieran lo que posteaba. Me olvidé de la cantidad de comentarios y likes, que a diferencia de otras redes sociales, como Instagram, sí es relevante.
Después me di cuenta de que los generadores de contenido no estaban aprovechando el formato de publicación en PDF y en guías. Fue entonces que comencé a compartir 5 posteos por semana con esos formatos. Te muestro unos ejemplos.
Te estarás preguntando por qué decidí poner el foco en los compartidos y no en likes o comentarios. No me malinterpretes: las dos últimas métricas son importantes, pero compartir tiene un efecto multiplicador. Lo suelo explicar así: los comentarios y likes generan un crecimiento lineal, mientras que los compartidos alcanzan un crecimiento exponencial.
Para ser más concreto: si hoy hago un post y me lo comparten 100 personas, habría 100 posts míos dando vueltas en la red. El algoritmo de LinkedIn va a reconocer que hice 101 publicaciones y no una sola. Mientras más, mejor.
Además, al hacer contenido nativo -sin mandar tráfico a otro sitio- ayudo a la plataforma a que los usuarios pasen más tiempo consumiendo contenido ahí, y eso mejora el posicionamiento en la red. Distinto sería armar un artículo en mi web, hacer un posteo sobre él y pegar un link: ahí estaría sacando usuarios de la red social y el algoritmo me castigaría.
Otro tema importante para apoyarse en la red, y no ir en contra, es postear con regularidad. Los posteos tienen un período de vida: si hoy publico algo que está funcionando muy bien y a las horas publico otra cosa, automáticamente mato a la primera porque la canibalizo con la segunda.
Se trata de un equilibrio: no publicar ni muy seguido ni dejar pasar muchos días. Y postear por sí solo no alcanza. La calidad es mejor que la cantidad. Para que un post se vuelva viral debe ser original, cercano, distinto e innovador.
Un hack muy útil es tomar un tema popular entre los generadores de contenido y darle una vuelta de tuerca, poniéndole tu propia pincelada, tu marca personal.
El otro truco es simplificar lo complejo. Si tu área está llena de tecnicismos, es fundamental desmenuzarlos para que tu contenido sea simple de entender. Así es más probable generar el efecto multiplicador del que te vengo hablando.

LinkedIn Top Voices Latam 2020 | CEO de Epic Arts Agency | Speaker | Advertising and Marketing Expert
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